París, a la vuelta del cubo.
Tejados, una panadería, una floristería: las ilustraciones de Birdie dibujan un París de escenas cotidianas y pequeños comercios. El cubo se convierte en un paseo en miniatura que recorrer con la mirada y las yemas de los dedos.
El placer del detalle
Una fachada atrae la mirada. Un escaparate invita a detenerse. Las imágenes dan ganas de tomarse tiempo, como durante un paseo. El cubo reúne esa atmósfera en un objeto que se descubre al girarlo.
Tres escenas para pasear sin prisa
«Les toits de Paris», «La boulangerie de Paris» y «La fleuriste de Paris» ofrecen tres entradas a este universo ilustrado. Cada persona puede elegir la escena que despierta un recuerdo o invita a evadirse un instante.
Con Birdie, la imagen cuenta un lugar y una atmósfera. El movimiento marca el ritmo del paseo, cara a cara.

