Un mensaje al que dar vueltas.
En Montmartre, la obra de Frédéric Baron y Claire Kito reúne lenguas en torno a un mismo mensaje. Le Mur des je t’aime lleva al universo del cubo una idea sencilla: unas pocas palabras pueden cruzar fronteras.
Sobre el objeto, la escritura se convierte también en un paisaje gráfico. La mirada sigue los signos y pasa de una cara a otra. El mensaje familiar toma una forma que cabe en la mano.
Este encuentro entre palabras, imágenes y manipulación ofrece otra manera de descubrir la obra. Un pequeño objeto puede expresar una atención personal, evocar París o recordar un lugar querido.
